Aromas, Sabores y Colores
de la repostería artesanal
Cómo modelan nuestro bienestar psicológico y emocional
Comer postres no es solo nutrir el cuerpo, es un ritual multisensorial que activa memoria, emoción y expectativas.
En repostería artesanal saludable (donde priorizamos los ingredientes naturales, una menor cantidad de azúcares añadidos y trabajamos con técnicas respetuosas con el entorno y el medio ambiente y materias primas locales de primera calidad, sin colorantes ni conservantes artificiales), los aromas, sabores y colores de cada producto elaborado uno a uno, de forma artesana, influyen directamente en cómo nos sentimos antes, durante y después de cada bocado. La ciencia sensorial y la psicología ofrecen pistas sólidas para entenderlo, disfrutarlo y sentirnos mejor y en equilibrio.
¿Y esto por qué?
Debemos hacernos la pregunta y analizar al detalle cada respuesta que nos ofrece la ciencia y nuestra propia experiencia.
El poder del aroma evoca emociones y recuerdos al primer respiro. Nuestro olfato conecta anatómicamente con el sistema límbico (amígdala e hipocampo), por eso un simple olor puede evocar recuerdos vívidos lejanos y alterar nuestro estado de ánimo de forma positiva. Diversas investigaciones muestran que los olores disparan recuerdos autobiográficos positivos, aumentan emociones agradables y pueden reducir estados afectivos negativos.
Los reposteros artesanos trabajamos con vainilla, cítricos, especias (canela, cardamomo, etc.) y tostados (avellana, almendra, nueces, pistachos, etc.). Esto nos permite crear perfiles aromáticos que activan placer y familiaridad. Al integrar ralladura en las diferentes masas y cremas (no solo en cobertura) facilitamos la liberación de olores dulces e inolvidables. Cuando reducimos la cantidad de azúcar, apoyándonos en aromáticos naturales, conseguimos que el olor eleve nuestras expectativas de dulzor. Menos azúcares equivalen a mayor satisfacción, aunque parezca mentira.
Los colores también sazonan, dado que la vista moldea el sabor y nuestro estado anímico. La literatura científica en percepción multisensorial es clara: el color del alimento (y su intensidad) fija expectativas de sabor y puede cambiar lo que percibimos al probar diferentes productos. Colores cálidos y saturados suelen asociarse a mayor dulzor/energía; verdes y menos saturados, a frescor o menor densidad energética. Incluso el color del plato altera la percepción y los consiguientes recuerdos y emociones.
Para conseguir lo expuesto tenemos presentes siempre algunas claves ineludibles:
- Usamos colorantes naturales procedentes de frutos rojos, cítricos, cacao, algarroba, cúrcuma, remola, etc. (Martins et al., 2021).
- En piezas con menos azúcar, solemos aumentar la saturación de color para “primar” la expectativa de sabor.
- Cuidamos la presentación y los fondos cuyos colores alteran la percepción de dulzor y la intensidad del sabor (Piqueras-Fiszman & Spence, 2012).
- Creamos productos y sabores con propósito, sabiendo que una menor cantidad de azúcar reporta un mayor placer sensorial.
La satisfacción no depende solo de la sacarosa. La acidez bien medida (cítricos, frutas de hueso,yogur, quesos, etc.), un toque de amargor elegante (cacao alto y café), la combinación de especias y texturas (crujiente relleno de cremas o mousses) elevan la calidad del producto y reducen la necesidad de dulzor. La investigación en cocina y bienestar sugiere que diseñar experiencias culinarias multisensoriales puede potenciar emociones positivas y la adherencia a hábitos saludables
¿Algún consejo a la hora de consumir productos de repostería?
Muy en la línea del mindfulness y del mindful eating come con atención plena, disfrutando conscientemente del aroma y del sabor. Según la Harvard T.H. Chan School of Public Health, el “mindful eating” ayuda a saborear más y a comer y alimentarse mejor, generando beneficios en el bienestar general y en nuestra relación con los alimentos (O’Reilly et al., 2014).
En la repostería artesanal saludable, el aroma, el sabor y el color son herramientas emocionales además de gastronómicas. Elaboramos productos con volátiles aromáticos expresivos, colores y sabores naturales y equilibrados.
Consumirlos en un contexto de atención plena (aromas, sabores y textura), puede elevar el bienestar psicológico y emocional de quienes los consumen, generando recuerdos de experiencias muy gratas, dulces y duraderas.
David A. Vázquez
Referencias:
- Piqueras-Fiszman, B., & Spence, C. (2012).The influence of the color of the cup on consumers’ perception of a hot beverage. Journal of Sensory Studies, 27(5), 324–331.
- O’Reilly, G. A., Cook, L., Spruijt-Metz, D., & Black, D. S. (2014).Mindfulness-based interventions for obesity-related eating behaviours: A literature review. Obesity Reviews, 15(6), 453–461.
- Tecnifood. (2024, abril). La revista de la tecnología alimentaria, (n.º 152).